Las Esferas y la Fuente
Este texto constituye un preludio inédito, una revelación ausente de las páginas de la novela. Imaginado como un tesoro escondido, se ofrece como regalo a los lectores deseosos de explorar más profundamente el universo de Alister Green y descubrir sus misterios más secretos.
Un nuevo misterio
En los orígenes del gran conflicto celestial
Desde el alba de la eternidad, la Fuente infundió sus esencias a las criaturas de luz y moldeó el universo material, dando nacimiento a la humanidad.
Pero una rebelión celestial rompió la armonía. Tres esferas misteriosas, forjadas para contener los poderes caídos, se convirtieron en las llaves de una elección suprema: salvar o perder el universo entero.
Revelaciones del Amanecer Oculto
La Fuente
Antes del tiempo y la materia, existía la Fuente, ser divino absoluto que reinaba sobre la nada. De su aliento nacieron primero los reinos celestiales y las criaturas de luz: ángeles, arcángeles, serafines y querubines.
A cada uno, la Fuente le otorgó tres esencias inmateriales:
- Energía: aliento divino que anima el espíritu,
- Sabiduría: percepción del universo y de las verdades ocultas,
- Emociones: llama ardiente que da vida a los sentimientos y las acciones.
Más tarde, la Fuente modeló el universo material y la Tierra, joya de su creación, instituyendo en ella la vida y el hombre, considerado su hijo predilecto.
La Rebelión de los Cielos
En las alturas celestiales, ciertos ángeles descubrieron en sí mismos sentimientos nuevos: celos, ira, orgullo. Su jefe, Manakiel, antaño amado por la Fuente, encabezó una insurrección.
Convertido en Asmodeo, juró corromper la Tierra y arrastrar a la humanidad hacia su perdición. Los ángeles rebeldes, privados de pureza, buscaron sembrar odio y destrucción.
El Don del Libre Albedrío
La Fuente, fiel a su propósito, no abolió la rebelión. Permaneció apegada a la ley del libre albedrío, ofreciendo a la humanidad una elección: permanecer en la luz u hundirse en la sombra. Pero para equilibrar las fuerzas, limitó el poder de los caídos.
La Creación de las Tres Esferas
Para contener las esencias arrebatadas a los ángeles rebeldes, la Fuente forjó tres gemas divinas y las envió a la Tierra:
- Mé – esfera azul profundo, que contiene el aliento de vida.
- Gestug – esfera amarilla reluciente, guardiana de la sabiduría cósmica.
- Lipis – esfera roja flamígera, que alberga la fuerza de las emociones y la acción.
Estas esferas sagradas son las llaves de un poder capaz de salvar a la humanidad aniquilando a los rebeldes, o de consagrar a Asmodeo como príncipe eterno de las tinieblas.
La Profecía de los 5000 años
La Fuente limitó la longevidad de los rebeldes a 5000 años y anunció que cuando se aproximara el fin de este ciclo, las esferas reaparecerían tanto a los hombres como a los cielos. Su activación marcará la hora de la elección suprema:
- la victoria de la luz,
- o el reinado de las tinieblas.
La humanidad se encuentra ahora en el centro de este conflicto cósmico, poseedora del destino del universo.
